MASCOTAS. El actor Johnny Depp tiene previsto marcharse de Australia para salvar a sus perros “Boo” y “Pistol” de ser sacrificados por no haber declarado su ingreso al país.
Depp y su esposa Amber Heard afrontan multas y hasta la posibilidad de ser acusados penalmente por la importación ilegal de los dos yorkshire terrier.
Los perros entraron al país hace unas semanas en el avión privado de Depp, quien retornaba al balneario de Gold Coast, Australia, para reincorporarse al rodaje de Piratas del Caribe, tras operarse de la mano en EU.
