La Ciudad del Saber quiere hacer de sus instalaciones un nuevo espacio para las actividades que propician el engranaje de la industria creativa. Desde que se conoce que este renglón comercial surgido desde la creatividad alcanza el 5.2% del producto interno bruto del país, las estrategias en esa dirección se incrementan.
Tanto la Fundación Ciudad del Saber como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en conjunto, analizan planes para dar mayores oportunidades a los actores e impulsores del crecimiento de la industria creativa.

Visión inmediata
Walo Araújo, vicepresidente de Comunicaciones de Ciudad del Saber, lanzó ayer el clúster o agrupador de talentos de las industrias creativas, teniendo como punto de partida el diplomado de Music Business, que se llevará a cabo con la colaboración de IESA, y un segundo emprendimiento es el joint ventures, que consiste en la búsqueda de socios para que presten servicios a las industrias creativas.
El vocero de Ciudad del Saber definió el término clúster como “un espacio para la articulación y la colaboración entre diversos actores que participan en la cadena de valor de las industrias creativas para ser más competitivas”.
“Buscamos socios y aliados que quieran instalarse en Ciudad del Saber para desarrollar industrias creativas, y también a quienes quieran invertir en desarrollar servicios para las industrias creativas”.
Araújo hizo un recuento de los proyectos en la dirección de creatividad realizados desde Ciudad del Saber, como la iniciativa Trama, que despegó en 2015 con una serie de programas culturales generados por gestores interesados en concretar ideas alineadas.

“Ya desde hace algún tiempo la Ciudad del Saber ha cambiado de perspectiva, pero ahora venimos con la idea de crear el clúster. De la mano del proyecto del BID, en alianza público-privada, queremos dar un diagnóstico de cada uno de los sectores para buscar una estrategia para el mercado”, mencionó Araújo.
Entre las tácticas para los programas de industrias creativas se han estado revisando programas parecidos y con éxito en otros países, como es el caso de Colombia.
El giro de objetivos en la comunidad es aplaudido por Jorge Arosemena, presidente ejecutivo de la Fundación Ciudad del Saber. “La investigación y desarrollo: todo es necesario. Pero debemos elevar al ser humano en su plenitud, y la plenitud pasa necesariamente por las industrias creativas, por la expresión colectiva, a través de sus representantes grupales o individuales que recogen esa experiencia de vida que nos da identidad ”.
En la ponencia participaron Verónica Zavala, representante del BID, y Galileo Solís, especialista sénior en Ciencia y Tecnología del BID en Panamá, y encargado del proyecto Apoyo al Ecosistema Cultural y Creativo de Panamá.
