Una editorial argentina, que nació con la intención de unir literatura y deportes, un sello que ha hecho historia y no tiene imitadores en el país ni fines de lucro, cumple 10 años de vida con fulgores y planes futuros.
Se trata de Al Arco, con sede en Buenos Aires, única dedicada exclusivamente a publicar títulos sobre deportes.
En sus catálogos se puede encontrar ficción, investigaciones, ensayos, reportajes, con heterogénea temática a lo largo de una década.
De puntín fue el puntapié, vaya paradoja, del proyecto hoy consolidado. Se publicó a fines de diciembre de 2003 y se trató de una colección de cuentos futboleros de periodistas y escritores, con prólogo del exfutbolista Jorge Valdano (campeón del mundo con el seleccionado de Diego Maradona en 1986), contratapa del mítico escritor uruguayo Eduardo Galeano y dibujos del legendario argentino Roberto Fontanarrosa.
Picado Grueso, de Juan Sasturain; Equipos cortos y Fútbol Delivery, de Walter Vargas; El fútbol que le gusta a la gente, de Horacio Pagani, son algunos de los títulos destacados.
“Creemos que el gran logro de la editorial fue consolidar el genero de la ´literatura deportiva´ y abrir una puerta a la que se animaron tanto autores como grandes sellos”, afirmó Julio Boccalatte, periodista y uno de los directores del sello.
“También sostenernos a través del tiempo con publicaciones de distintos estilos (cuentos, ensayos, biografías, memorias), ayudados y respaldados, porque el sello no tiene finalidades económicas”, amplió.
El otro director de la editorial, Marcos González Cezer, considera “que hay muchos que defienden el libro como ´objeto´. Sin embargo, somos conscientes de que el paso del tiempo y los cambios generacionales nos obligarán a proponer otras plataformas de publicación”.
