Una revolución está en marcha en una barriada al norte de Nápoles, donde un grupo de ciudadanos, cansado de los narcotraficantes, ha decidido luchar usando los libros como arma.
Situada entre viviendas de okupas y vendedores de juguetes rotos, la primera librería ha abierto en Scampia, un barrio desfavorecido de entre 80 mil y 100 mil habitantes. Los bloques de edificios de hormigón de este bastión de la Camorra, la terrible mafia napolitana, quedaron inmortalizados en Gomorra de Roberto Saviano, y en la película y la serie inspiradas por la obra.
Pero esta zona, una de las más pobres del sur de Italia, intenta librarse del estereotipo de los adolescentes con kaláshnikov mediante una multitud de asociaciones teatrales, de cine y de literatura. Las torres, llenas de amianto y separadas por solares salpicados de basura, datan de los años 70, pero, según Rosario Espósito La Rossa, de 29 años, nunca hubo una librería en la zona hasta que abrió la suya el año pasado.
La idea de fundar ese espacio, con una sala para el teatro, nació tras la muerte de Antonio, un primo minusválido de Rosario, que murió en un intercambio de tiros en 2004 y fue acusado de narcotráfico por el Estado. “Hemos luchado durante 10 años contra esas acusaciones y se ha convertido en una batalla cultural para nuestro barrio”, cuenta La Rossa. Cuando heredó una pequeña editorial en 2010, decidió transferir sus instalaciones a una oficina de Scampia. “Algunos decían que cerraríamos al cabo de unas semanas porque nadie lee en Scampia, que tiene la tasa de analfabetismo más alta del sur de Italia. Siete años después, hemos publicado 88 libros”, explica.
La Rossa considera que lo más importante son las cerca de 120 asociaciones nacidas en Scampia para compensar los fallos del Estado.
Daniele Sanzone, otro habitante del barrio, cofundó el Scampia Trip Tour para acabar con la mala imagen de Scampia. Numerosos militantes como él están convencidos de que Scampia, donde la mitad de la población tiene menos de 25 años, seguirá cambiando.
