Con la misión de resaltar la riqueza cultural de su país y hacer pensar a millones con su arte, la intérprete mexicana Lila Downs nos cuenta la razón de ser de su creación musical en una visita a Panamá para participar del concierto Divas del Mundo.
¿Desde cuándo supo que le iba a gustar la música?
Cuando tenía siete años. Según mi madre, me ponía su sombrero de charro y sus faldas y me ponía a cantar.
Tuve el privilegio de crecer en un pueblo cercano a la naturaleza, pero dejé la música por un tiempo porque me decepcioné de la escena musical.
Me parecía que todos perseguían algo que no era arte, que era más bien la fama o el dinero, por lo que estudié antropología.
Cuando conocí sobre mis raíces y la realidad de América Latina, regresé a la música para hacer algo por mi gente y mi raza al preocuparme de la realidad que veo a mi alrededor.
Lila Downs y su visión de lo que sucede en México
¿Cómo las vivencias de su madre mixteca se reflejan en sus temas?
Mi madre es la inspiración de muchas de las canciones que compongo sobre la mujer, porque he visto en ella mucho sufrimiento y fuerza. A veces, le gusta que yo lo cuente. A veces, no. (Risas).
¿Cómo fue su experiencia con Mercedes Sosa?
Fue única. Yo la conocí un año antes de que falleciera, en 2008. Cuando hicimos juntas Tierra de Luz al principio estaba nerviosa, porque no sabía si aceptaba mi invitación, pero me contestó muy amable.
Le mandé la letra y después la grabó. Aprendí que los argentinos hacen un trueque en el que no hay dinero de por medio. Nos hace falta mirar eso, porque ahí se encuentra el corazón y las cosas que se hacen con amor a la vida.
¿Qué le parece el éxito de la actriz Yalitza Aparicio con ‘Roma’?
Es extraordinario. A mí me ha tocado ver mucho racismo y creo que el hecho de que el tema esté en boca de todos es un triunfo. Falta educar a la gente sobre nuestras razas, pero ella es un ejemplo de lo que podemos soñar y eso es positivo.
