Madonna besó a Ariana Grande, criticó repetidamente al presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y dijo sentir vergüenza de ser estadounidense el viernes durante una actuación en Miami, en la que recaudó más de 7.5 millones de dólares para Malawi.
La cantante subastó un traje de su gira que fue presentado por Grande y tres instantáneas en blanco y negro de su boda en 1985 con Sean Penn. Las imágenes del enlace se vendieron por 230 mil dólares. Madonna emitió sus opiniones sobre las elecciones a la Casa Blanca, bromeando con el público sobre que había prometido favores sexuales a quienes votasen por la demócrata Hillary Clinton. Con coquetería reveló que había estado en la cama del republicano Donald Trump, y más tarde aclaró que fue durante una sesión de fotos para una revista y que el ahora presidente electo ni siquiera estuvo presente. La cantante aprovechó para criticar sus sábanas baratas. “No eran de algodón egipcio porque todos sabemos qué siente hacia los musulmanes, ¿no?”, señaló mientras parte de los asistentes resoplaban.
