En 1965, los militares en Indonesia consideraron que la gente de izquierda no era humana, y por ende, había que exterminarla. El general Suharto, presidente y dictador, aprobó tan útil medida.
Cualquiera podía ser enemigo: estudiantes, maestros, intelectuales, periodistas, campesinos, inmigrantes...
Solo bastaba acusarlos de comunistas, con o sin pruebas, para que murieran a golpes o apaleados o arrastrados por las calles o atados con alambres de púas o con un disparo en la frente o encendían sus casas con ellos dentro...
Solo en 1965 fueron asesinados más de un millón de personas a manos de soldados y paramilitares.
Hubo asesinos, de sangre fría y corazón inerte, que conversaron sobre lo ocurrido con los directores Joshua Oppenheimer y Christine Cynn para The Act of Killing, que está nominado al premio Oscar en la categoría de mejor largometraje documental, cuya fotografía la hizo el panameño Carlos Arango De Montis junto con Lars Skree.
Los asesinos le explicaron al equipo de producción los procesos de eliminación sistemática y cómo las drogas les daban fuerza para su tarea letal.
Además, brindaron las directrices de las escenas recreadas que aparecen en el filme, para que el espectador sepa cómo eliminaban a sus enemigos.
Cuando Oppenheimer compartió con Arango de Montis, ambos han colaborado en filmes en Inglaterra, su deseo de hacer un recuento de aquella época, el istmeño fue el primero en decir que sí. Así comenzó un proyecto que duró siete años en hacerse posible y que dio como resultado uno de los documentales más reverenciados de 2013.
