El metro se detiene, las puertas se abren y el rostro de los pasajeros cambia cuando un grupo de glamorosas modelos comienza a desfilar por los vagones: es el arranque de la Semana de la Moda de Sao Paulo.
La edición de invierno de la pasarela más importante de América Latina empezó ayer lunes, pero un día antes ofreció un aperitivo fashion en una de las líneas del metro paulista, un proyecto ideado para acercar la moda a los ciudadanos.
Los pasajeros, que no esperaban muchas novedades en un mediodía lluvioso de domingo, quedaban sorprendidos. Unos miran con timidez y varios otros sacan sus teléfonos celulares y registran las imágenes.
“Yo no sé mucho de esto, solo había visto modelos por la televisión. Estar en el metro y de pronto verlas aparecer con estos vestidos fue lindo, sorprendente”, declaró la ama de casa Rosangela da Silva, de 41 años.
Hay de todo en el desfile: coloridos y pomposos vestidos en tonos neón naranja, verde o amarillo y colecciones con plumas, tejidos pesados o encajes negros.
“Uno nunca tiene mucho acceso a este tipo de cosas, así que fue divertido, me sorprendí. Sao Paulo es así, cualquier cosa puede pasar”, comentó de su lado Juliano Ribeiro, de 32 años, otro de los pasajeros del metro .