Existe un momento, mientras se escucha una sinfonía de Mozart en directo, que los latidos del corazón crepitan a la par de los instrumentos, en este caso, de los músicos que integran la Orquesta Sinfónica Nacional.
Ensayo ordinario en la casa de la orquesta: el Teatro Nacional. Jorge Ledezma Bradley, en honor al Día del Músico, que particularmente no celebra el colectivo sinfónico más que con tenerlo libre y una misa en la iglesia de Santa Marta, alzó la batuta para hacer sonar las sinfonías 35 y 36 de Wolfgang Amadeus Mozart “para nosotros. Para nuestro placer y para hacer música maravillosa”, cuenta.
Mozart compuso 41 sinfonías; la 35 y 36 pertenecen a su último periodo. “Es una música compleja pero al mismo tiempo natural, como todo lo de Mozart”, dice el director orquestal.
Y así es. A pesar de esa aparente naturalidad y sencillez, ambas son complejas, bajo todo punto de vista: rítmico, melódico y armónico.
“Sin embargo, está hecha con tal maestría que parece algo tan sencillo”, confiesa.
La orquesta la ensaya porque, según Ledezma Bradley, cuando tomó su dirección hace casi 20 años, a la orquesta “le costaba una enormidad”.
“Hoy día las hacemos, y el tocarlas se nos hace inmensamente placentero”, asevera con satisfacción.
¿la música no se celebra?
Es curioso que el día 22 de noviembre, en el que se enaltece la maravilla de ser músico gracias a la patrona de este arte, santa Cecilia, no existan actividades unificadas alrededor del Día del Músico, opina.
“Los músicos no celebramos nada. ¡Es en serio!”, exclama Ledezma Bradley, mientras la risa nerviosa trata de equilibrar el contrapeso de su preocupación justificada.
“Ayudamos a celebrar a todo el mundo y nosotros no celebramos nuestro día”, afirma el director, invitando desde su podio de director sinfónico a que “nos organicemos a realizar el próximo año un homenaje a todas las músicas juntas: la sinfónica, popular, vocal, la ópera. “Prepararlo desde ahora para el próximo año hacer una gran celebración”.
Antes de que la orquesta sinfónica empiece a trabajar el repertorio navideño de la temporada de conciertos, Mozart fue el compositor homenajeado en ese día de ensayo, dejando solamente en el anonimato la interpretación de dos sinfonías en las que, gracias a la práctica, fluyen con mucha naturalidad y dando un salto cualitativo notable.
