El artista plástico mexicano José Luis Cuevas, figura emblemática de la generación de artistas de La Ruptura, que enfrentó a los muralistas mexicanos del siglo XX, murió el lunes a los 83 años en la ciudad de México.
Cuevas nació el 26 de febrero de 1934 en una fábrica de lápices y papel administrada por su abuelo paterno en el corazón de la ciudad de México.
El creador de las esculturas “La Giganta” y “La figura obscena” fue un personaje polémico dentro del universo artístico mexicano por su postura frente a la forma de ver el arte en su época, sobre todo en su juventud.
Atacó a los muralistas mexicanos como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, acusándolos de ser demasiado cercanos al gobierno y mostrando la realidad mexicana desde detrás de una “cortina de nopal”.
En alguna ocasión, este pintor, escultor, dibujante y grabador, se refirió a la falta de reconocimiento en México como la búsqueda de “la aceptación del padre”.
El creador de la escultura “Hombre mirando al infinito” vivió en Francia entre 1976 y 1979. Entre los reconocimientos que recibió están el Premio Internacional de Dibujo en la V Bienal de Sao Paulo, en 1959, el primer Premio Internacional de Grabado en la I Trienal de Nueva Delhi, en 1968. En 1981 fue galardonado con el Premio Nacional de Ciencias y Artes de México y en 1991 con la orden de Caballero de las Artes y de las Letras de la República Francesa.
