El hombre condenado por el asesinato hace 42 años del célebre poeta y cineasta italiano Pier Paolo Pasolini, Pino Pelosi, de 59 años, murió a causa de un cáncer.
Pelosi, un taxi-boy que tenía entonces 17 años, fue el único condenado por el brutal homicidio de uno de los intelectuales más destacados de Italia, quien apareció asesinado el 2 de noviembre de 1975 en la playa de Ostia, cerca de Roma.
Pese a que el joven confesó haber actuado en legítima defensa al ser atacado por Pasolini, que intentaba violarlo, las circunstancias que rodearon el caso nunca fueron aclaradas y muchos elementos quedaron sin respuesta.
Condenado a nueve años de prisión, la sentencia fue confirmada en 1979 por el Tribunal Supremo. Sin embargo, más que un crimen pasional, el asesinato del intelectual incómodo, entonces de 53 años, resultó para muchos un crimen político.
En 2005, Pelosi se declaró inocente en un programa de televisión y la familia de Pasolini pidió la reapertura del caso, lo que fue apoyado por más de 700 intelectuales y cineastas. El joven, que entonces se prostituía, habría sido el instrumento de un complot urdido por fascistas y líderes demócrata-cristianos para deshacerse de un personaje incómodo por sus posiciones de corte católico, marxistas y subversivas.
“Pino Pelosi nunca quiso contribuir para que se llegara a la verdad sobre la muerte de Pier Paolo Pasolini. Se llevó desgraciadamente el secreto a la tumba”, comentó Nino Marazzita, abogado de la familia Pasolini. El poeta y cineasta era marxista y al mismo tiempo crítico severo de los comunistas.
