El parisiense Museo de Orsay, que alberga una de las más importantes colecciones impresionistas del mundo, permitirá a sus visitantes hacer fotografías después de que la ministra de Cultura colgara en las redes sociales una imagen tomada en el recinto.
El Orsay era uno de los pocos museos de la capital francesa que mantenía la prohibición de retratar los cuadros que cuelgan de sus paredes, un veto que introdujo en 2009.
Una regla que no pareció importar a la ministra de Cultura Fleure Pellerin, que durante una visita el lunes a la retrospectiva del postimpresionista Pierre Bonnard fotografió con su teléfono móvil una obra y la colgó en la red social Instagram.
La foto no pasó inadvertida para las asociaciones que durante años vienen reclamando, en nombre de la difusión de la cultura, que se permita fotografiar las obras del museo.
El Museo de Orsay se encontró en una encrucijada y aceptó levantar el veto a las fotos, aunque para preservar las obras seguirá prohibido el uso de flashes y paloselfis.
