El 4% de los padres que tienen el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) lo transmiten a sus hijos, pero existe una técnica para eliminar este riesgo y el peligro de contagio de la madre.
Se trata del lavado de semen que ha permitido el nacimiento de tres niños de padres seropositivos en Panamá, han informado especialistas del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI Panamá), quienes realizaron estos procedimientos con el apoyo del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (Icges).
Esta técnica consiste en procesos de cribado (exploraciones o pruebas) que separan a los espermatozoides, se limpian de todo residuo viral y, una vez libres de restos infecciosos, se emplean para fecundar in vitro al óvulo que luego se implantará en el útero materno, explica Ana Palma Govea, directora del Laboratorio de Fecundación In Vitro de IVI Panamá.
No obstante, para tener mayor seguridad de que el semen está bien lavado se le mide la presencia o no del virus, es decir, saber si quedó alguna partícula viral, agrega Néstor Sosa, director general del Icges.
Es un último paso para garantizar que el semen venga libre de infección.
En el caso de estos tres niños se aplicó la técnica de fecundación in vitro (FIV), con una inyección intracitoplasmática, que es la más común y más recomendable, ya que se inyecta el espermatozoide directo en el óvulo, añade el doctor Roberto Epifanio, director del IVI Panamá.
Este procedimiento también se puede emplear para una inseminación artificial. No obstante, hay más probabilidades de éxito en una FIV, ya que una inseminación alcanza solo alrededor del 25% al 30% de embarazo que una pareja que no tiene problemas, explica.
Una vez embarazadas las tres mujeres, el periodo de gestación fue como cualquier otro y tuvieron sus hijos. Luego le hicieron unas pruebas a los pequeños para estar seguros de que no estaban infectados, detallan los expertos.
En Panamá, se han registrado 14 mil 631 casos que han llegado a etapa sida desde 1984 hasta octubre de 2015, según el Ministerio de Salud.
