ESPECTÁCULO ÍNTIMO

Noche bohemia entre tres cómplices

El próximo 9 de abril, mil personas tendrán la oportunidad de participar de una experiencia única en el salón Las Totumas del centro de convenciones Atlapa, junto a tres exponentes de la música latina: el panameño Omar Alfanno, el nicaragüense Luis Enrique y el cubano Amaury Gutiérrez.

La idea de “Cómplices: Unplugged” surgió después de que los tres artistas, con una amistad y trayectoria de 30 años, se pusieran de acuerdo para estar juntos en el escenario e interpretar lo mejor de su repertorio en un ambiente caracterizado por la complicidad y la intimidad entre los artistas y el público.

La gestación del proyecto se dio cuando el trío trabajó en la edición nicaragüense del Teletón 2012.

Uno de los primeros espectáculos íntimos y cómplices fue llevado a cabo hace algunos años en la capital mexicana. Y tienen la meta de sumar a más aliados a este espectáculo en futuras ocasiones.

“Nosotros nos juntamos en una casa, hacemos una bohemia y contamos cómo surgió dicha canción”, relató Luis Enrique, quien aseguró que la colaboración con Alfanno responde a años de crecimiento personal y profesional.

El concierto tendrá como telón de fondo una puesta en escena sencilla en la que primarán la música acústica y canciones que han marcado a toda una generación de jóvenes y adultos, con una recurrente temática basada en las situaciones de amor y desamor de las personas.

Noche bohemia entre tres cómplices
Noche bohemia entre tres cómplices

“Vamos a dar un espectáculo que nunca antes se ha visto en Panamá. Allí no habrá fuegos artificiales ni grandes pantallas. Solo habrá grandes canciones y un momento mágico. Una bohemia con invitados”, prometió Alfanno a los que asistan a este espectáculo musical.

Admiración mutua

El compositor panameño dijo que había una admiración genuina entre los tres. “Para poder trabajar con alguien uno tiene que respetar la obra del otro, así como tenerle cariño y respeto”, confesó.

También señaló que lo unen muchas cosas tanto a Luis Enrique como a Amaury Gutiérrez, quienes se conocieron entre los años 1989 y 1990.

Entre estos personajes existen muchas experiencias. Entre ellas, conciertos acústicos en distintas ciudades de la región y apariciones en el famoso programa de la televisión mexicana Siempre en Domingo.

“Sinceramente, a mí me encantaría tener la voz y esa manera de enfocar las canciones que tiene Amaury, y tener el universo musical que sabe dominar muy bien Luis Enrique”, admite Alfanno.

Otra cualidad que Alfanno resalta del nicaragüense es el poder de experimentar con nuevos temas y ritmos en la composición de canciones que se convierten en temas de notable éxito en América Latina, tales como Yo no sé mañana.

En cuanto al repertorio, Amaury González adelanta que se tocarán baladas tan famosas y sonadas para el público como Recuérdame y Yo sé que es mentira.

Temas que pondrán a bailar a más de uno en el concierto acústico.

El motor de la vida

Los artistas también discutieron puntos como el recurso del amor para elaborar canciones. Los tres acuerdan que si bien el amor es un buen elemento para cantar sobre ello, es además un sentimiento que vivimos en todos los ámbitos de nuestra vida.

A esta cuestión, Alfanno respondió que el amor que tenemos a nuestra pareja, nuestras madres o nuestros hermanos, sirve de perfecto aliciente para poder componer las canciones que se convierten en verdaderos éxitos.

“Uno le compone a la vida y al amor, aunque dicen que las canciones de desamor son más sabrosas de hacer. Los seres humanos somos muy masoquistas porque nos gusta hablar del desamor aunque nos duela”, admitió.

En este sentido, Luis Enrique comentó que las canciones más exitosas para él eran aquellas en las que tenía que expresar el sufrimiento de alguien que perdió a la pareja o al ser que más amaba en su vida.

Por su parte, Amaury Gutiérrez recordó a propósito una anécdota de la década de 1990: un periodista español le había dicho antes de comenzar una entrevista que no le gustaban las canciones de amor, solo las que canta John Lennon. “Entonces me voy”, le respondió en aquella entrevista en Barcelona.

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