La Organización Panamericana de la Salud (OPS) urgió a Venezuela a frenar el avance del sarampión y la difteria y disminuir la mortalidad por malaria, así como abordar la actual “fragmentación y segmentación” de los servicios de salud.
Venezuela debe “elaborar y ejecutar urgentemente un plan de acción para detener la transmisión del sarampión y la difteria”, “reducir la morbilidad y la mortalidad debida a la malaria” y “acelerar los esfuerzos para mejorar la integración de los servicios de salud (...) a fin de abordar la fragmentación y segmentación actuales”, dijo la OPS.
Estas recomendaciones están incluidas en un informe sobre Venezuela y países vecinos presentado durante la 162º sesión del comité ejecutivo del organismo en Washington.
El reporte señala que Venezuela, con más de 30 millones de habitantes, enfrenta una situación sociopolítica y económica que ha afectado “negativamente” los indicadores sociales y de salud, con impacto en la región.
Más de 1.6 millones de venezolanos migraron en 2017 a otros países, “lo que ha causado preocupaciones de salud pública”, destacó la OPS, mencionando especialmente a Colombia, Brasil, Ecuador, Guyana, Perú y Trinidad y Tobago.
En Venezuela, además de brotes de difteria, sarampión y malaria que se han extendido “con rapidez, la OPS indica su preocupación por las infecciones por VIH y tuberculosis, el aumento de la mortalidad materna y de niños menores de un año, y las dificultades de acceso a los medicamentos y de atención de personas con enfermedades crónicas potencialmente mortales.
Por otra parte, aunque reconoce los esfuerzos de Venezuela para mejorar el acceso a los servicios de salud, subraya la disminución de su capacidad de respuesta en emergencias y brotes de enfermedades, y en prevención y reducción del impacto de las enfermedades transmisibles.
