El hijo del famoso disidente soviético Alexander Solyenitsin, expulsado con su familia después de haber mostrado al mundo los horrores de los campos de trabajo, vuelve a Rusia para dirigir una ópera basada en la obra de su padre y enviar un mensaje a su país natal.
La ópera Un día de Iván Denisóvich, forma parte de los actos previstos en la capital rusa para conmemorar los cien años del nacimiento del disidente y premio Nobel de Literatura.
Vivencias
“Es un recuerdo útil del camino recorrido por Rusia: no solo Solyenitsin ya no está prohibido, sino que se estudia, se lee y se debate“, celebra Ignat Solyenitsin.
“Es un país muy diferente del que expulsó a Solyenitsin en 1974, y con todo un país que seguramente tiene aún un largo camino que recorrer antes de volverse [...] totalmente normal, integrado y donde la gente se sienta orgullosa y satisfecha“, indicó el director de orquesta de 46 años, que vive en Nueva York con su familia.
Según el compositor de la ópera, Alexander Chaikovski, el famoso disidente era por lo general reticente a las adaptaciones de sus obras, pero acabó dando su acuerdo. La ópera “Iván Denisóvich” fue montada por primera vez en 2009.
