La imagen que tiene una mujer de la naturaleza, del cuerpo, de la realidad y de la fantasía se ha convertido en una colectiva artística expuesta en la Casa Cultural La Guaricha, en David, Chiriquí.
Artistas chiricanas –cuyas obras son de la Fundación para las Artes Montilla e Hijos- junto a dos invitadas, Olga Sinclair y Olga Dorado (Costa Rica), presentan creaciones hermanadas por la óptica femenina a través de pinturas y fotografías en “Mirada de mujer”.
Yolanda Berón, pintora, expone tres abstractos, que ella considera son “experimentales” en su carrera. Se ha valido del acrílico con veladuras para expresar este mundo de colores.
A Emmanuelle Jego le ha provocado trabajar el tema del circo y las hormigas. Esta grafista de formación ha creado “un mundo cerca del real, pero más bien poético e imaginario. Un universo especial con los personajes y los colores para que el concurrente pueda asistir al espectáculo”.
Los ocho trabajos que tendrá la artista plástica Arianela Acosta son de pequeño formato. Técnicamente son monotipias intervenidas, es decir, “se imprime serigráficamente un original utilizando una pantalla de seda y luego se interviene lo ya impreso, todo se realiza artesanalmente”.
Aunque, por lo general, su tema es la abstracción, en esta ocasión la técnica de la monotipia “permite un acabado muy espontáneo cuyo resultado puede sugerir todo tipo de formas, pueden ser abstractas o figuras estilizadas”. Explica que “hay un control a la hora de aplicar las tintas, pero el resultado impreso es casi aleatorio, por tanto la temática es heterogénea”.
Las cuatro fotografías que se pueden apreciar hasta el 15 de agosto en La Guaricha han salido del lente de Jennifer Rodríguez, quien experimentó con el desnudo femenino, para “romper con el miedo y la vergüenza”.
Estas fotos son una “suerte de poses cerradas, donde la modelo no mira a la cámara directamente, en las que se permiten hacer tomas más anónimas y distantes, con el fin de transmitir erotismo a través de la idea simple de un desnudo directo”.
Su objetivo con esta propuesta es “violentar las mentalidades cerradas, trabajar en un elemento como el cuerpo, al que la mayoría de la gente le da un carácter prohibido”.
Considera que ha logrado transmitir el mensaje de manera “fuerte y directa”, sin degradaciones. La producción de estas fotos se dio de forma espontánea “desde la escena hasta las poses de la modelo, el espacio y la iluminación. Las ideas iban saliendo con cada toma”. La artista expresa: “me gusta hacer lo que siento en el momento y con naturalidad, dándole vida a lo simple (...) Fotografío con amor y pasión, sencillamente me encanta hacerlo, la fotografía es arte puro que nos muestra sin palabras más de mil emociones capturando cada momento”.
En la colectiva también participan obras de la artista plástica Yolma Miranda.
