Patti Smith usa camisetas blancas para sus conciertos, pero por tratarse de México hizo una excepción con una camiseta roja inspirada en los murales de Diego Rivera. “Un color venía una y otra vez a mí a través de las pinturas de Diego”, dijo Smith, quien esta semana visitó la capital mexicana y el sábado ofreció un concierto en la Casa del Lago en el bosque de Chapultepec. “Y un pequeño poema surgió en mi cabeza, así que lo escribí mientras iba caminando”, agregó antes de leer su nueva creación titulada Red Song.
Smith también recordó que en una visita anterior a la Ciudad de México se sintió mal del estómago en el Museo Casa Azul, la antigua residencia de Frida Kahlo y Rivera. En el museo le permitieron recostarse en la cama de Diego y desde ahí pudo ver unas mariposas que le había regalado el escultor japonés Isamu Nuguchi a Kahlo. Entonces compuso una canción, de la cual no recordaba la letra en el concierto.
“Se llama Noguchi’s Butterflies”, dijo antes de finalmente entonarla. Smith hizo múltiples guiños al país, mientras que los más de 2,000 asistentes al concierto gratuito le correspondieron entonando sus éxitos Dancing Barefoot, Because The Night, Wing, Ghost Dance y Grateful.
Dedicó la canción de la banda de rock U2 Mothers of The Disappeared a las madres y padres de los 43 estudiantes desaparecidos de la escuela normal rural de Ayotzinapa en Guerrero.
“Los recordamos, siempre recordaremos a los estudiantes y siempre recordaremos a toda la gente que desaparece de pronto por fuerzas terribles”, dijo Smith.
