Olvídese de los desafíos militares de alta tecnología de China y Rusia. El Pentágono se está enfrentando a una amenaza a la seguridad nacional en rápido crecimiento y que podría ser aún más difícil de abordar: la crisis de obesidad en Estados Unidos.
Un estudio publicado hace poco reveló que casi un tercio de los jóvenes estadounidenses tiene demasiado sobrepeso para unirse a las filas, una estadística preocupante para los oficiales militares que ya enfrentan desafíos de reclutamiento.
“La obesidad ha amenazado durante mucho tiempo la salud de nuestra nación. A medida que la epidemia crece, la obesidad también representa una amenaza para la seguridad de nuestra nación”, afirma la oenegé Consejo para un Estados Unidos Fuerte, en su último informe.
El mes pasado, el Ejército anunció que no alcanzaría su objetivo de atraer a 76 mil 500 nuevos reclutas en 2018. El déficit es de alrededor de 6 mil 500 soldados.
Según el Departamento de Defensa, la obesidad es una de las principales razones por las que un sorprendente 71% de los estadounidenses de entre 17 y 24 años no cumple con los requisitos de enrolamiento militar.