Inspirados por los pulpos, científicos estadounidenses anunciaron en la revista Science haber inventado una piel a base de silicona con una superficie elástica capaz de transformarse.
El material cambia de forma usando bultos hechos en 3D parecidos a las papilas que los pulpos usan para camuflarse. Se espera que un día este material sirva para cubrir a robots que exploren y estudien a animales en su hábitat.