Parece que después de todo sí podría haber vida en la Luna: seres indestructibles que pueden aguantar radiaciones extremas, calor abrasador, las temperaturas más frías del universo y décadas sin comida.
Estas criaturas -que suenan aterradoras- no son extraterrestres, sino terrícolas microscópicos conocidos como tardígrados, que probablemente sobrevivieron a un aterrizaje forzoso en la superficie lunar de la sonda Beresheet de Israel en abril, dijo el martes la organización responsable de su viaje.
Según un análisis de la trayectoria de la nave espacial y la composición del dispositivo en el que se almacenaron los microanimales, “creemos que las posibilidades de supervivencia para los tardígrados... son extremadamente altas”, dijo a la AFP Nova Spivack, fundador de la Fundación Arch Mission.
“Los tardígrados son ideales para incluirlos porque son microscópicos, multicelulares y una de las formas de vida más duraderas de la Tierra”, dijo Spivack.
Y añadió que estas criaturas diminutas, que miden menos de un milímetro, fueron deshidratadas para ponerlas en animación suspendida y después “encerradas en un epóxico de ámbar artificial, lo que debería hacerlas revivibles en el futuro”.

