Los máximos clérigos musulmanes de Arabia Saudí renovaron un edicto que prohíbe jugar Pokémon: esta vez con la app Pokémon Go.
Emitido inicialmente en el 2011 cuando Pokémon se jugaba con barajas, el decreto dice que el juego viola prohibiciones islámicas contra apuestas, usa símbolos masónicos y promueve imágenes prohibidas”.
La agencia Arab News reportó el miércoles que el jeque Saleh al-Fozan, miembro del Consejo de Clérigos del Reino, dijo que la versión actual del juego es igual que la anterior.
Mientras que en Indonesia se prohibió a los policías jugar a Pokémon Go durante los horas de servicio y hará lo mismo respecto a los militares, alegando que el juego para teléfonos móviles constituye una amenaza para la seguridad.
En este país del sudeste asiático, como en otras partes del planeta, la caza de criaturas virtuales escondidas en el mundo real está haciendo furor y muchos indonesios han descargado ilegalmente la aplicación, que no está disponible oficialmente en el país.
Por su parte, los jugadores en Japón, hogar de Pokémon esperaron en vano el lanzamiento de su videojuego para dispositivos móviles, entre reportes de medios que dijeron que los desarrolladores habían apretado el freno por temor a que una demanda excesiva pudiera saturar la capacidad del servidor.
“¿No es Japón el hogar de Pokémon? ¡Les ruego que se apuren!”, dijo Toshihide Onchi, un ingeniero en sistemas de 40 años que participó en la prueba de la versión beta del juego.
Una portavoz de Pokémon Company, que desarrolló el juegojunto con Nintendo y Niantic, reiteró que todavía no se ha decidido la fecha de su lanzamiento en Japón. Nintendo desvió cualquier pregunta sobre Pokémon GO a Pokémon Company. El juego, disponible oficialmente en 35 países, transformó a Nintendo, que hasta Pokémon GO, se había enfocado en consolas, más rentables, y había descuidado los videojuegos.

