Una tercera mujer acusó públicamente a Roman Polanski de abuso sexual cuando era menor de edad en Estados Unidos (EU), 40 años después de que el cineasta huyera del país por violar a otra joven.
La mujer, identificada solo como Robin, explicó en una conferencia de prensa en Los Ángeles que fue “objeto de abuso sexual” por el legendario director de cine franco-polaco en 1973, cuando tenía 16 años.
“El día después de que sucediera, le dije a un amigo que el señor Polanski me hizo eso”, contó leyendo un comunicado. La mujer reveló que decidió no denunciarle para evitar que su padre “hiciera algo que pudiera llevarlo a prisión el resto de su vida”. Robin aseguró que le pidieron que saliera a la luz después de que Samantha Geimer, quien denunció al director por violación, pidiera en junio a las autoridades judiciales de Los Ángeles archivar su caso.
La abogada Gloria Allred, que representa a Robin, dijo que el incidente ocurrió en el sur de California y advirtió que su clienta no dará más detalles. Aunque el tiempo límite para demandar a Polanski expiró, Robin podría ser llamada a testificar si en un futuro se celebra un juicio en contra del cineasta, aclaró la letrada.
El director de Rosemary’s baby y Chinatown fue acusado de drogar y violar a Geimer cuando tenía 13 años en la casa de Jack Nicholson en Los Ángeles en 1977, mientras el actor estaba ausente. Polanski admitió el cargo de violación estatutaria después de que fuera retirada una serie de faltas más graves. Pasó 48 días detenido para ser sometido a una evaluación psiquiátrica y después fue liberado.
Según los documentos judiciales presentados por su abogado Harland Braun, el juez que supervisaba el caso prometió a Polanski que las siete semanas que pasó bajo arresto serían las únicas que pasaría preso. Pero en 1978, convencido de que el juez rompería su acuerdo con la fiscalía y le enviaría de nuevo a la cárcel, huyó a Francia. Desde entonces, se ha negado a regresar a EU sin garantías de que no será detenido ni enviado a prisión.
La abogada de Robin dijo que su clienta no presentará una denuncia civil, pero está dispuesta a testificar bajo juramento si hay un juicio penal.
