El Tribunal Supremo de Polonia rechazó ayer, martes, reabrir el procedimiento de extradición a Estados Unidos del director de cine franco-polaco Roman Polanski por la violación de una menor de edad en 1977.
La corte desestima el recurso en casación presentado por el ministro de Justicia polaco, Zbigniew Ziobro, con lo que pone fin definitivamente al procedimiento de extradición iniciado en 2014 a petición de la justicia estadounidense.
Roman Polanski no ha asistido a la audiencia. “Se encuentra en París, rodando una película”, dijo el abogado Jerzy Stachowicz.
El caso “está cerrado en Polonia, en Suiza, en Francia, esperemos que un día lo esté en Estados Unidos”.
La corte “rechaza el recurso en casación”, declaró el juez Michal Laskowski, quien explicó que se decidió apoyar el dictamen del tribunal de Cracovia, el cual ya rechazó la extradición de Polanski en 2015.
En 1977, en California, Roman Polanski, de entonces 43 años, fue procesado por haber violado a Samantha Geimer, que tenía 13 años. Tras pasar 42 días en la cárcel y ser liberado bajo fianza, el cineasta, quien se declaró culpable de “relaciones sexuales ilegales” con una menor, huyó de Estados Unidos antes del anuncio del veredicto.
