El cohete más potente del mundo, el Falcon Heavy de SpaceX, despegó con éxito esta semana en su muy esperado vuelo de prueba, con el coche Tesla rojo del magnate Elon Musk a bordo, rumbo a una órbita cercana a Marte.
Gritos y vítores estallaron en la base de Cabo Cañaveral, Florida, cuando el enorme cohete encendió sus 27 motores y se separó en medio de una enorme nube de la misma plataforma de lanzamiento de la NASA que sirvió como base para las misiones estadounidenses a la Luna hace cuatro décadas.
Según los expertos, la NASA está especialmente interesada en este lanzamiento, pues podría considerar usar el Falcon Heavy para acelerar sus planes de volver a la Luna, por primera vez desde 1972.
SpaceX, que ya ha reducido significativamente los costos y revolucionado el ecosistema de los lanzamientos espaciales al lograr regresar sus lanzadores a la Tierra, quiere ahora inaugurar una nueva era en la conquista del espacio. “Cuando Falcon Heavy se eleve, será el cohete actualmente operativo más potente del mundo”, dijo SpaceX antes del lanzamiento.