Presencia humana en el Ártico

Presencia humana en el Ártico
Pruebas de caza permiten conocer sobre el hombre.

Los restos de un mamut que fue cazado hace unos 45 mil años han revelado la primera prueba de la presencia humana en el Ártico.

Las marcas en los huesos hallados en el norte de Rusia indican que la criatura fue apuñalada y descuartizada.

El extremo de un colmillo estaba dañado de una forma que apunta a actividad humana, quizá para la fabricación de herramientas de marfil.

El descubrimiento, de una antigüedad mínima estimada en 45 mil años, amplía el espectro conocido de la presencia humana en el Ártico en al menos 5 mil años.

El yacimiento en Siberia, cerca del mar de Kara, es de lejos el signo más septentrional de presencia humana en Eurasia hace más de 40 mil años, explicaron Vladimir Pitulko, de la Academia Rusa de Ciencias de San Petersburgo, y sus colegas en una investigación publicada en la revista Science.

También hicieron una breve referencia a pruebas de caza humana en aproximadamente la misma época, según un hueso de lobo hallado al este. Eso indica una ocupación extendida, aunque la población probablemente era escasa, señalaron.

Daniel Fisher, experto en mamuts en la Universidad de Michigan y que no participó en el estudio, señaló que las marcas en el hueso de mamut son una pista de caza humana. Pero Robert Park, arqueólogo en la Universidad de Waterloo, describió las pruebas de caza humana como “marginales”. El esqueleto mostraba menos restos de descuartizamiento de lo que uno hubiera esperado. Park hizo hincapié en que no descarta la idea de que el mamut hubiera sido cazado.

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