El gobierno de California está llevando a las granjas su combate al calentamiento global.
El estado con mayor producción agrícola del país ahora le está haciendo frente a los llamados gases de efecto invernadero producidos por las vacas lecheras y otro tipo de ganado.
A pesar de la fuerte oposición de los granjeros, el gobernador Jerry Brown firmó en septiembre una legislación que por primera vez regula los gases producidos en operaciones ganaderas y en vertederos.
El ganado y otros animales de granja son importantes fuentes de metano, un gas mucho más potente que el dióxido de carbono para capturar el calor.
El metano es expulsado cuando los animales eructan, liberan gas intestinal y defecan. “Si podemos reducir las emisiones de metano, realmente podemos ayudar a aminorar el calentamiento global”, dijo Ryan McCarthy, un asesor científico de la Junta de Recursos del Aire de California, la cual está redactando reglas para implementar la nueva ley.
El ganado es responsable de 14.5% de las emisiones de gases de efecto invernadero inducidas por el hombre, y la producción de carne y productos lácteos representa la mayor parte de ello, según un informe de las Naciones Unidas difundido en 2013.
Desde la aprobación de su histórica ley sobre el calentamiento global en 2006, California ha estado reduciendo las emisiones de carbono provenientes de automóviles, casas y fábricas, y ha impulsado la generación de energía renovable.
En el estado que más leche produce en la nación, la ley busca reducir emisiones de metano de operaciones de ganado y lecherías a 40% por debajo de los niveles de 2013 para 2030.