El robot humanoide Nina es mostrado en el laboratorio Gipsa, una unidad conjunta del Centro Nacional Francés para la Investigación Científica (CNRS) y la Universidad de Grenoble.
Con este proyecto estudian las interacciones ‘cara a cara’ por cuatro años, de forma que Nina ‘aprenda’ mediante ‘deep learning’ a tener interacciones ‘enriquecidas’ y ‘naturales’, y a reaccionar apropiadamente según las señales y situaciones.
