La próxima frontera de la publicidad digital puede ser el parabrisas. Los fabricantes de carros, las empresas de tecnología y los fabricantes de cristales se están uniendo para convertir la pantalla que adorna la parte delantera de un iPhone en el parabrisas de un coche.
Uno que pueda mostrar anuncios, direcciones e información del vehículo a la persona que está detrás del volante. La llegada de los autos conectados está creando un nuevo campo de batalla de los departamentos de ventas, y usar el parabrisas de un vehículo puede ser la próxima manera de ofrecer más productos y servicios a los consumidores.
McKinsey & Co. estima que los servicios móviles y basados en datos en los autos generarán 1.5 billones de dólares en 2030. Al menos una parte de esa cifra se gastará proyectando información a los conductores y pasajeros justo delante de sus ojos.
Así es como funciona un parabrisas inteligente. Un conductor que está a punto de quedarse sin gasolina vería una alerta emergente señalando el nivel del combustible y le ofrecería encontrar una gasolinera cercana.
La semana pasada en la feria electrónica CES celebrada en Las Vegas, Panasonic Corp. mostró esta tecnología que permite al conductor solicitar y pagar comida rápida a través de una pantalla superpuesta, antes de emprender el camino para ir a recoger el pedido.
