Funcionarios estadounidenses pulverizaron en el Central Park de Nueva York casi dos toneladas de marfil ilegal esculpido, estimadas en entre 8 millones y 10 millones de dólares, para denunciar la caza ilegal que mata a casi 100 elefantes por día en África.
En un radiante día de verano, con los rascacielos de Manhattan asomando por encima de las copas de los árboles, decenas de objetos decorativos de marfil fueron colocados en una cinta transportadora y enviados a una trituradora que exhalaba nubes de polvo, en medio de aplausos del público.
La carga de marfil, resultado de tres años de trabajo de investigación en Nueva York, representa el marfil de unos 100 elefantes.
John Calvelli, un alto funcionario de la Sociedad de Conservación de la Vida Silvestre que ayudó a organizar el evento, dijo que un promedio de 96 elefantes son cazados cada día en África, o unos 35 mil por año.
Esta es la tercera vez que las autoridades organizan una pulverización pública de marfil en Estados Unidos desde 2013. “Estamos enviando un mensaje al resto del mundo. Paren de comprar marfil y salven a estos elefantes”, dijo Calvelli.
El comercio internacional de marfil fue prohibido en 1989. China sigue siendo el mayor mercado, y Estados Unidos es el segundo. Pekín ha dicho que prohibirá todo el comercio y el procesamiento de marfil para fines de 2017, algo que para los conservacionistas podría cambiar el juego.
Calvelli dijo que los tres mayores mercados en Estados Unidos (Nueva York, California y Hawái) han prácticamente cerrado en los años recientes.
El Fondo Mundial para la Conservación de la Vida Silvestre estima que a comienzos del siglo XX había entre 3 millones y 5 millones de elefantes en África, pero ahora solo quedan unos 415 mil.
