Quince cuadros que permanecían todavía en el interior de Notre Dame de París y que no resultaron dañados por el incendio del lunes fueron transportados ayer al Museo del Louvre, donde permanecerán durante la restauración de la catedral.
Se trata de lienzos de gran tamaño del siglo XVIII ofrecidos por la corporación de orfebres de París y la mayoría están firmados por los artistas Laurent de La Hyre y de Charles Le Brun.
Los lienzos “fueron preservados de las llamas”, y se encuentran “en condiciones casi normales”, indicó el ministro francés de Cultura, Franck Riester.
“Los lienzos son grandes y pesados” y “la tarea de envolverlos es la más larga porque primero los descolgamos, los observamos, constatamos su estado, tomamos fotos y finalmente los envolvemos”, dijo Isabelle Pallot-Frossard, directora del Centro de Investigación y de Restauración de museos de Francia.
Tras su retirada, solo quedan cuatro obras intactas en la catedral, pero que son por ahora inaccesibles por motivos de seguridad. Se trata de dos cuadros, un relicario con los restos de Santa Genoveva, patrona de París, y “una Virgen con el niño Jesús completamente erguida y que durante días sostuvo un cirio encendido”, según Judith Kagan, directora de la Oficina del patrimonio histórico.
Para explicar su buena conservación, Pallot-Frossard explica que “no cayó agua en las capillas. Tampoco hubo hollín puesto que no hubo ningún fuego de calado en la catedral. Cuando las vigas en llamas cayeron, los bomberos controlaron inmediatamente el fuego”. El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que la restauración finalizará en cinco años.
