Catherine Deneuve y otras personas críticas con el movimiento #MeToo (#YoTambién) contra el acoso sexual suenan “un poco como el extraño compañero de trabajo o el molesto tío que no entiende lo que está pasando”, dijo un grupo de líderes feministas francesas ayer miércoles.
Deneuve y otras 99 mujeres (actrices, académicas y de otras profesiones) firmaron el martes pasado una columna en el diario Le Monde en el que argumentaron que #MeToo es igual al puritanismo y está alimentado por el odio al hombre.
Su columna dio un tono radicalmente diferente al vivido el domingo pasado en la ceremonia de entrega de los premios Globos de Oro, en la que la presentadora y actriz Oprah Winfrey y destacadas personalidades de Hollywood apoyaron al movimiento #MeToo y otras iniciativas para combatir la desigualdad de género y el abuso sexual.
“Con esta columna están intentando reconstruir el muro de silencio que hemos empezado a derrumbar”, dijeron la activista feminista Caroline De Haas y una treintena de mujeres más en su propia columna, publicada por el sitio web francés info TV.
Tras las acusaciones contra el otrora poderoso productor cinematográfico estadounidense Harvey Weinstein, millones de mujeres acudieron a las redes sociales para compartir sus historias de acoso o de abusos sexuales, usando la etiqueta #MeToo o #BalanceTonPorc (#DelataATuCerdo) en Francia.
No obstante, Deneuve, de 74 años, y las firmantes de la columna, dijeron que #MeToo ha ido demasiado lejos, defendiendo lo que calificaron como un derecho de los hombres a “incomodar” a las mujeres.
Según afirmaron, esto es esencial para la libertad sexual y las mujeres pueden ser lo suficientemente fuertes para “no traumatizarse por manoseos en el metro”.
“Creo que no están en sintonía con la experiencia de muchas mujeres”, dijo la ministra de Transporte, Elisabeth Borne, a la emisora France 2, agregando que el acoso sexual en el transporte público es un asunto serio que el gobierno busca atajar.
De Haas y las otras activistas afirmaron que los que piensan como Deneuve ignoran la realidad del acoso sexual.
“En cuanto hay algo de progreso con la igualdad [de género], incluso por medio milímetro, algunas buenas almas advierten que podríamos estar yendo demasiado lejos”, escribieron.
