Hasta el 3 de noviembre se lleva a cabo el Ciclo de Cine Latinoamericano en el cine del Museo Nacional de Bellas Artes, en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, “lo cual es un lujo a nivel institucional y técnico”, opina Carlos Marre, agregado cultural de la Embajada de Panamá en Argentina.
“La iniciativa nació en la Embajada de Panamá, y lo que empezó con un proyecto chiquito, hoy suma 12 países latinoamericanos, contando al anfitrión, Argentina, además del apoyo del Instituto de Cine y Artes Audiovisuales argentino, y de la Secretaría de Cultura de la Nación”, resalta Marre.
Carlos Marre
Agregado cultural de la Embajada de Panamá en Argentina.
El ciclo, que se inició el pasado 12 de octubre, se realiza todos los viernes y sábados. Participan Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, México, Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay.
Selección
“Se trata de un cine joven, que ha sabido tomar las influencias de toda la historia cinematográfica para crear modos propios de representación. El tono es variado, desde la comedia anárquica hasta el documental de creación, del drama rural a la pintura urbana, y lo que aúna a estas obras en su diversidad es la transformación de cada paisaje en una idea fílmica”, indica una nota de prensa sobre esta actividad.
Se proyectan películas como Zama (Argentina, 2017); Burwa Di Ebo (El viento y el agua, Panamá, 2009); El día de la cabra (Colombia, 2017); Ate que a Sbórnia nos Separe (Brasil, 2014); La Tola Box (Ecuador, 2014); Malacrianza (El Salvador, 2014); Restos de viento (México, 2017); Rambleras (Uruguay, 2013) y Patricia: el regreso del sueño (República Dominicana, 2017) y Wiña y pacha (Perú, 2017), entre otras.
