La Iglesia católica custodia la exactitud de esta epopeya: la basílica catedral de San Felipe recuerda el nombre del primer hito religioso de la tierra firme americana y donde nació la ciudad de Panamá. Santa María la Antigua del Darién. Esa población, en el Caribe, a 70 kilómetros de la frontera Panamá-Colombia, nació en noviembre de 1510, de su gestor, que había llegado como bandido al área: Vasco Núñez de Balboa, seguidor de la imagen de la virgen Santa María la Antigua, que apellidó Darién, por el río que atravesaba la localidad, y que desembocaba del lado occidental del río Atrato. Santa María de la Antigua –hoy parque arqueológico de Colombia- explica los desafueros y conflictos que han caracterizado a los países colonizados por España.
Codicia, engaño y crueldad tuvieron su primera y más patética expresión en esa ciudad selvática y se extinguió en menos de 15 años. Duró 9 años, pues hace 500 Pedrarias la trasladó a la hoy Panamá Viejo.
La ciudad pionera de la ciudad de Panamá llegó a tener más habitantes que muchas ciudades españolas. Fue escenario de episodios inquietantes: el avistamiento de un mar desconocido para los europeos. Balboa compitió contra Ojeda –que dominaba el poblado al frente del río, su orilla oriental, llamado San Sebastián- y los vecinos, en la primera votación, votaron por Balboa para alcalde. El Consejo Municipal de Panamá recuerda ese hito. Balboa dirigió el trazo de las calles y una plaza. Enciso trató de imponer su autoridad, pero los colonos le recordaron que no estaban en territorio de Ojeda. Al final, sometieron el asunto a votación y Balboa fue elegido.
Balboa saqueó poblados e hizo alianzas con tribus del Darién. Así supo de la existencia de un legendario mar austral, lleno de reinos dorados, y armó una expedición para encontrarlo. Llegó al Pacífico el 25 de septiembre de 1513 y regresó a Santa María cargado de oro, perlas, hamacas, prendas de algodón y esclavos. Pedrarias llegó un año después y no le gustó para nada que Balboa hubiera conocido otro mar, hoy bautizado Océano Pacífico.
Cuando supo que el mar del Sur ya había sido descubierto, la “cólera de Dios” (como apodaban a Pedrarias) le hizo honor a su nombre. Metió preso a Balboa y le confiscó los bienes. Pensó enviarlo a España, pero lo detuvo la idea de que fuera recibido como un héroe; descubrir entonces un mar era tan importante como descubrir un continente. Colombia crea un emblemático parque donde se levantó, hace 509 años, el primer asentamiento europeo en América continental, en la orilla occidental del golfo de Urabá, dentro de la noción del Istmo de Panamá.
Es Santa María la Antigua del Darién, en Unguía, Chocó. Fue la capital de Panamá y capital de la Gobernación de Castilla de Oro hasta 1519, cuando, por orden de Pedrarias Dávila, se traslada a la ciudad de Panamá. Y de donde saldrán expediciones hacia el norte y el sur de América.
El autor es periodista y docente