Sarah Rose Summers superó a otras 50 mujeres y fue coronada Miss Estados Unidos. La representante de Omaha, Nebraska, de 23 años, se graduó de la Universidad Cristiana de Texas con dos títulos y trabaja para ser una especialista certificada en terapia para niños. Con su victoria sucede a Kara McCullough, quien ganó la competencia el año pasado en Las Vegas.
Al comienzo de una transmisión de dos horas, el campo se redujo de inmediato a 15 concursantes, seleccionadas según su desempeño en rondas preliminares realizadas en días recientes. El grupo se fue reduciendo aún más durante las presentaciones de las aspirantes en trajes de gala, trajes de baño y entrevistas.
Las últimas tres finalistas —Summers, Caelynn Miller-Keyes de Carolina del Norte, y Carolina Urrea de Nevada— tuvieron que responder qué escribirían en un letrero en camino a una hipotética marcha. Miller-Keyes quedó en segundo lugar, Urrea en tercero.
Summers dijo que exhortaría a la gente a “expresar sus ideas” con su letrero. Urrea prometió trabajar para eliminar la pobreza. Miller-Keyes habló de prevención contra la violencia sexual al decir que marcharía por “tu cuerpo, tus derechos”.
Summers recibió una ovación cuando hizo un llamado a la audiencia a que “se escuchen unos a los otros”, diciendo que eso es algo que la gente necesita hacer más en Estados Unidos.
La velada también tocó uno de los grandes temas del año, el movimiento #MeToo, que ha puesto el foco de atención en el acoso y el abuso sexual. En un videomontaje, las concursantes compartieron experiencias personales y hablaron de empoderamiento femenino.
