Pase lo que pase hoy jueves en los Latin Grammy, Residente puede relajarse.
El astro puertorriqueño, que encabeza la lista de nominados con su primer proyecto en solitario post-Calle 13, confiesa que sintió la presión de hacer “algo enorme y maravilloso” tras una década de éxitos con el dúo más galardonado en la historia de los Latin Grammy.
“Fui muy preciso con cada sonido, con cada palabra, con los videos, con la página. Aprendí mucho con este proyecto y ahora solo quiero hacer algo de música y estar tranquilo, y eso es lo que estoy haciendo”, dijo.
Las nominaciones “significan mucho”, dijo. “Para cualquier artista es difícil irse solo tras trabajar en una propuesta como Calle 13... así que en ese sentido para mí fue maravilloso”.
Residente, que salió el 31 de marzo, incluye 13 canciones que escribió y grabó a lo largo de dos años en los que viajó por las tierras de origen de algunos de sus ancestros, basado en una prueba de ADN. Comenzó en la provincia rusa de Siberia, y también visitó China, el Cáucaso y África occidental, entre otras regiones.
También dirigió un documental sobre la realización del disco, así como los videos musicales de Somos anormales, Guerra y Desencuentro, este último nominado. “Este proyecto fue algo realmente personal”, dijo el músico, cuyo verdadero nombre es René Pérez. “Yo quería hacer algo enorme y maravilloso para sentirme bien, tú sabes. Y ahora que lo hice, siento que puedo hacer realmente cualquier cosa”.
Como la música que solía hacer con su hermano Eduardo Cabra -Visitante en Calle 13- el álbum Residente es tan ecléctico que le mereció nominaciones en géneros que incluyen música urbana, alternativa y tropical.
