Otrora polémico por sus declaraciones misóginas y homófobas, Eminem reaparece con un nuevo álbum donde hace su apuesta más política, intentando encarnar una conciencia moral en el Estados Unidos dividido de Donald Trump.
En Revival, su primer álbum de estudio en cuatro años, el cantante se rodea de estrellas pop, entre ellas Beyoncé, Alicia Keys, Ed Sheeran y Pink. Ahora con 45 años, revela una nueva faceta de cantante comprometido políticamente y alarmado por el destino de su país un año después de la elección de Trump, a quien no duda en comparar con Hitler. “Está tratando de dividirnos”, dice el rapero, representante de una clase desfavorecida que votó abrumadoramente por Trump. Pero, al final, “va a conseguir unirnos”, advierte.
El álbum tiene 19 temas. En Framed, los aguijones van a la hija y consejera del presidente. En Believe y Chloraseptic, se hace acompañar por el rapero emergente Phresher. También samplea dos clásicos: I Love Rock’n Roll de Joan Jett y los Blackhearts y Zombie de The Cranberries.
En Untouchable, hace suyas las consignas del movimiento Black Lives Matter, que denuncia la brutalidad policial contra los negros en Estados Unidos.
Eminem regresa a su vida privada en Had husband, donde se disculpa hacia su amor de juventud, Kim, con quien se casó dos veces y de quien se ha divorciado otras tantas. Su hija de 22 años, Hailie, sirvió de inspiración para una de las canciones más fuertes en el álbum, Castle, en la que recupera extractos de cartas que él le ha escrito.
