Las cenizas del novelista y cuentista Augusto Roa Bastos permanecerán en un cementerio junto con los restos de sus padres y no serán trasladadas al Panteón Nacional de los Héroes, resolvió el Gobierno paraguayo, respetando así el último deseo del destacado y distinguido escritor.
Mabel Causarano, ministra de Cultura, anunció el lunes que por pedido de tres de los hijos del escritor “no llevaremos las cenizas al Panteón de los Héroes”.
La ministra indicó que el traslado, que estaba previsto para ayer miércoles, no se hará porque “no se quiere ahondar en intereses familiares”.
El traslado iba a dar cumplimiento a una ley del Congreso del año 2012, que dispuso que Roa Bastos recibiera máximos honores.
Los descendientes del autor paraguayo habían manifestado la semana pasada su oposición a la propuesta del traslado.
Francisco, Silvia y Aliria Roa difundieron un comunicado de rechazo al plan gubernamental porque era contrario a lo expresado en el testamento de su padre.
Roa Bastos falleció en 2005 a los 87 años.
De acuerdo con su testamento, sus restos fueron incinerados y depositados en el panteón familiar, ubicado en el cementerio La Recoleta, en Asunción.
Además de libros de cuentos y guiones de cine, Roa Bastos escribió novelas destacadas como Yo, el Supremo, Hijo de hombre y El Fiscal.
En 1989 fue laureado con el premio Cervantes de Literatura.
