Trece años después de haber protagonizado The Glass Menagerie (El zoo de cristal) en Washington, Sally Field regresa a la obra maestra de Tennessee Williams en Broadway.
La laureada actriz retoma el papel de Amanda Wingfield, la temible madre sureña que encarnó en el Centro Kennedy en 2004. “Realmente está allá arriba en la cima. Es la mejor obra estadounidense que se haya escrito, no cabe duda”, dijo Field. “Creo que invita a la investigación una y otra vez. Y Wingfield es un personaje muy complicado de interpretar”.
Para Field, la decisión fue sencilla: “Hay muy pocos personajes tan interesantes para mujeres mayores en el teatro, en el cine o incluso en la literatura, honestamente. Quiero decir, hay algunos, pero hay que salir a buscarlos”. En El zoo de cristal, una madre sofocante espera que su hijo infeliz pueda realizar el sueño de ella de encontrarle el novio perfecto a su hija tímida y enfermiza. La última reposición en Broadway fue en 2013, con Cherry Jones y Zachary Quinto como protagonistas.
La actual puesta es dirigida por el ganador del Tony Sam Gold y coprotagonizada por el actor y director también laureado con el Tony Joe Mantello, como el hijo de Field, junto con Finn Wittrock y Madison Ferris. Field admira a Gold, el director del musical Fun Home que el año pasado exploró la obra en Ámsterdam.
