A Sasha le gusta jugar con sus hermanos en casa. Todas las quincenas le compran un juguete para que se distraiga. Es muy cariñosa, y sobre todo, es la consentida de todos en la familia.

A Agatha le encanta jugar al escondite, jugar con su bolita roja, sentarse en la ventana y mirar afuera y comer palomitas de maíz con Israel.

A Tiffany le encanta comer, jugar y dormir. No le gusta estar sola, por eso, al llegar todos a casa, no hay descanso para nadie.

El monárquico Leo es la alegría de la casa. No es exigente, tampoco ruidoso y cumple al 200% su misión de mantener alimañas alejadas. Es un excelente compañero. Le agrada pasear por la sala y siempre con su peculiar y monárquica forma de andar. Él sabe que es un rey.

Picolina es una hermosa chihuahua convertida en la vigilante del hogar. Tiene un ladrido a mil decibeles y les ladra a los extraños, no solo aquellos que vienen a su residencia, sino también a los vecinos.
