Portugal vive su sequía más prolongada en la historia según los meteorólogos, con el 94% en situación de “sequía extrema”. El pasado octubre fue el más caliente desde 1931.
Esta situación ha desecado los suelos, lo que se ha acentuado en noviembre, particularmente en el sur del país, donde la cantidad de agua cayó por debajo del 20% en algunas zonas.