Aaron Zebede ya no recuerda cuándo fue que disfrutó al ver la comedia musical Sister Act en una sala de Broadway.
Lo que sí tiene claro es que gozó de principio a fin los enredos de una cantante de cabaret que se hace pasar por una monja, y que revoluciona a las integrantes de un tranquilo convento.
También se declara fanático de la película homónima que se estrenó en 1992, dirigida por Emile Ardolino y protagonizada por Whoopi Goldberg.
Producción
“Estuvimos a punto de montar Sister Act en Panamá hace unos años, pero por cosas de producción no se dio”, recuerda. Esa deuda ya está saldada, ya que por primera vez en Panamá Aaron Zebede la dirige con música de Alan Menken, letra de Glenn Slater y texto de Cheri y Bill Steinkellner. “Las coreografías son nuevas y los números musicales fueron escritos para el musical”.
Lo acompañan en esta aventura José Pepe Casís en la dirección musical y Eileen De Icaza en las coreografías.
Esta puesta en escena es especial porque su elenco lo integran los estudiantes del club de teatro del Colegio Brader. Estará en el teatro Ascanio Villalaz hoy 5 de octubre, a las 7:30 p.m.; mañana 6 de octubre, a las 3:30 p.m. y a las 7:30 p.m. y el 7 de octubre, a las 2:00 p.m.
Los boletos están disponibles en Panatickets.

Escena
Para Sister Act cuentan con 53 alumnos en el elenco, entre actores principales, secundarios, cuerpo de baile y coro. La asociación de padres del plantel son los productores asociados. “La asociación decidió involucrarse para crear una cultura teatral y apreciación por las artes escénicas, dándole la facilidad al estudiante de hacer otras actividades”, señala una integrante de esta asociación, Giovanna María De Luca de Vallarino.
Dinámica
Son alumnos que estudian entre el décimo y el duodécimo año y tienen entre 15 y 17 años. “Tenemos que competir con todas las actividades extracurriculares que tiene el colegio, además de sus horarios de estudio y la vida social de los estudiantes”, comenta Zebede, que para este colectivo dirigió en 2017 Madagascar, el musical.
“Es muy difícil tener un ensayo completo cuando siempre hay juegos de fútbol, bailes típicos, exámenes bimestrales, clubes de esto y de aquello. Pero lo hemos aprendido a manejar y a que los estudiantes le den la misma importancia a los ensayos que a sus otras actividades. Por lo general, el elenco ensaya apenas se terminan las clases del día, a las 2:30 p.m., por dos horas”, indica.
La mitad del elenco ya estuvo en Madagascar “y ya conocen nuestras exigencias y lo que tienen que hacer para que el proyecto salga bien. Los nuevos se van acostumbrando poco a poco a tomar seriedad y a entender que esto no es un juego. Los directores son estrictos y los tratamos como cualquier otro actor”.
¿Qué tal la experiencia de trabajar con jóvenes? “Es divertida, te llegan a querer mucho y tú a ellos, como si acabaras de tener 50 nuevos sobrinos. Pero a veces los quiero ahorcar”.
Aaron Zebede recomienda divertirse con Sister Act por su gran mensaje: “De vez en cuando puede llegar a tu vida esa persona especial que saca lo mejor de ti y te hace mejor persona”.
