Llegó a Estados Unidos a los 13 años solo y sin papeles tras escaparse de casa, luego de un duro viaje a pie y a dedo por tres países. Pero hoy, tres décadas después, el diseñador hondureño Carlos Campos, conocido por la sobria elegancia y perfecta sastrería de sus colecciones, sobre todo masculinas, se ha tornado un clásico de la Semana de la Moda de Nueva York.
Campos, de 45 años, está lejos de la imagen que el presidente estadounidense Donald Trump pinta de los inmigrantes centroamericanos, que asocia regularmente a los pandilleros.
“Yo soy el perfecto ejemplo del sueño americano, alguien que vino acá, a este país, sin pensar que podía alcanzar tantas cosas. Soy un soñador y lo seguiré siendo”, dijo minutos antes de su desfile en la New York Fashion Week, donde presentó su nueva colección inspirada en el cantante mexicano Juan Gabriel.
