La América resistente a Donald Trump desembarcó en Cannes encarnada en Spike Lee. El veterano cineasta cargó contra el presidente tras presentar BlacKKKlansman, un filme mordaz que lo compara con el Ku Klux Klan.
BlacKKKlansman es un mensaje de resistencia: “Un llamado para que despertemos”, dijo. Y la crítica la recibió con los brazos abiertos en Cannes.
Basado en una historia real de un policía afroamericano que se infiltró en el Ku Klux Klan en los años 70, este filme retrata una época en que el discurso racial dominaba la vida de ambas comunidades, sembrando el odio y sentando las bases de la violencia que estalló en la década posterior.
En su papel de policía negro, John David Washington -hijo de Denzel Washington- , desató las primeras carcajadas de la competición oficial del Festival. Pero el director de Malcolm X no tenía en mente un filme puramente histórico. A medida que avanza la trama, las alusiones a Trump se van haciendo cada vez más evidentes. “America first!”, corean miembros del Ku Klux Klan furiosos con el puño alzado.
Las referencias acaban por ser una comparación directa cuando Lee se reserva los últimos minutos para mostrar imágenes de 2017 en Charlottesville, cuando Heather Heyer murió atropellada por un militante neonazi durante enfrentamientos entre supremacistas blancos.
