La actuación final de Carrie Fisher como la amada princesa Leia en La Guerra de las Galaxias pone al personaje en el frente de combate en un oscuro nuevo capítulo de la saga que será estrenado este mes, y deja un agujero galáctico para llenar tras la repentina muerte de la actriz hace un año.
Fisher grabó todas sus escenas para La Guerra de las Galaxias: Los Últimos Jedi, la octava película de la popular saga espacial, antes de morir por un ataque cardiaco en diciembre de 2016.
“Ella es irreemplazable”, dijo a Reuters Mark Hamill, que interpreta a Luke Skywalker. “La Guerra de las Galaxias trata sobre grandes triunfos y grandes tragedias, y no puedo pensar en una tragedia más grande que quedarnos sin nuestra Leia”, agregó.
El escritor y director de la película, Rian Johnson, dijo que no cambió la historia de Leia en Los Últimos Jedi tras la muerte de Fisher. La película será estrenada en las salas de cine el 14 de diciembre. Dependerá de los realizadores del Episodio IX, a estrenarse en 2019, decidir el destino final del personaje visto por primera vez como una valerosa princesa en La Guerra de las Galaxias original en 1977, agregó Johnson.
Se prevé que la última aparición de Fisher en la saga aumente un interés ya febril en la franquicia, que ahora es propiedad de Disney Co.
Boxoffice.com proyecta que Los Últimos Jedi recaude entre 185 millones y 215 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá en su primer fin de semana, con lo que estaría entre los más grandes estrenos cinematográficos de la historia.
