Meryl Streep está en la mira por su amistad con Weinstein. La actriz arrancó aplausos a inicios de año por su discurso de rechazo a Donald Trump; 12 meses después, su nombre está en la mira por el escándalo sexual que sacude Hollywood.
La actriz de 68 años, ganadora de tres Óscar, está bajo ataque por su insistente rechazo a cualquier conocimiento de la conducta del magnate del cine Harvey Weinstein, acusado de pasar su carrera acosando, abusando, intimidando y violando mujeres.
Streep trabajó en varias producciones de Weinstein y se refirió a él como “dios”, en broma, durante los Globos de Oro de 2012.
De las más grandes actrices de su generación, ha tenido una brillante carrera de 40 años.
Consiguió su primera de un récord de 20 nominaciones al Óscar en 1979 con su papel en el drama de guerra El francotirador y ha ganado la estatuilla en tres oportunidades, la última en 2012 por su papel como la primera ministra Margaret Thatcher en La dama de hierro, distribuida por la empresa de Weinstein.
Fue su activismo político el que se llevó los titulares cuando en su discurso al recibir un premio honorífico en los Globos de Oro denunció a Trump, ganando alabanzas y algunas críticas.
Cuando la olla Weinstein fue destapada a principios de octubre dijo que estaba “horrorizada” por las “deshonrosas” denuncias de la que aseguró entonces no tenía idea. Pero no todos compran esa versión, particularmente los activistas del movimiento en redes sociales MeToo- contra el abuso sexual, que han llegado a la conclusión de que aquellos más cercanos al productor sabían de su comportamiento y decidieron ignorarlo.
Esta semana decenas de afiches aparecieron en Los Ángeles, acusando a Streep de facilitar las acciones de Weinstein, que ha dicho que todas las relaciones sexuales fueron consensuadas.
