El número de rinocerontes cazados furtivamente para recuperar el cuerno, muy codiciado en los países asiáticos, bajó ligeramente en Sudáfrica en el primer semestre de 2017, con 529 animales abatidos, contra 543 en el mismo período del año anterior, anunció el gobierno ayer.
“Esta tendencia a la baja nos permite ser prudentemente optimistas. Pero eso no significa que podamos cantar victoria”, declaró la ministra de Medio Ambiente, Edna Molewa.
Sudáfrica lucha desde hace casi 10 años contra la caza furtiva de sus rinocerontes, cuyo cuerno es muy codiciado en Vietnam y en China por sus supuestas virtudes medicinales.
De media, tres rinocerontes son abatidos cada día en el país. Un kilo de cuerno se vende en el mercado negro a más de 60 mil dólares. Es más caro que el oro o la cocaína. Y aunque en el parque Kruger (este), principal escenario de la caza furtiva de rinocerontes, el número de abatidos bajó 34% este año, la masacre se extendió“a otras provincias”, lamentó la ministra.
