El Life Ball o Baile de la Vida, que desde 1993 se celebra anualmente en Viena para recaudar fondos para la lucha contra el sida, hará una pausa el año que viene con el objetivo de “reinventarse” y darle una dimensión más internacional al evento, que volverá a celebrarse en 2017, anunció ayer la organización.
Este evento es reconocido como uno de los actos benéficos más importantes de Europa y en él participan cada año como invitados altas personalidades de la cultura, la moda, la política y el espectáculo.
La edición de este año, realizada el pasado 16 de mayo, recaudó 2.5 millones de dólares, destinados a distintos proyectos de investigación y tratamiento del sida.
La organización explicó en un comunicado que se tomará este tiempo para concentrar todos sus esfuerzos en añadir nuevo contenido con el fin de darle al acto benéfico una dimensión más internacional con vistas a la próxima celebración de su 25 aniversario.
El fundador y organizador del baile, Gery Keszler, explicó que se planificarán las acciones necesarias para celebrar el Life Ball en mayo de 2017.