Rubén Blades vuelve a irse por caminos rítmicos distintos a los habituales, y el resultado es relevante.
Tangos es un paso más allá en su fructífera carrera, una trayectoria que ya tiene tantos logros que otro se quedaría en su línea de confort y a ganar dinero sin mucho esfuerzo, pero el istmeño no es de esa clase de estirpe.
Luego de escuchar el disco Tangos, simplemente debo quitarme el sombrero ante Blades, tanto por su valentía al abordar un género ajeno al suyo como por los resultados artísticos.
Tangos ofrece arreglos brillantes, exquisitos, delicados y desgarradores, con un nivel que nos recuerda a discos míticos como Maestra Vida, Tiempo y Mundo.
Es como si casi todas las canciones seleccionadas para este disco hayan nacido para ser interpretadas desde las reglas del tango. Incluso, la propia voz de Blades se adapta bastante bien a este cambio de registro.
Es increíble cómo las piezas reunidas en Tangos tienen la capacidad de cambiar de piel sonora y que sus mensajes y su identidad sigan siendo contundentes, poéticos y urbanos.
Hay temas más impactantes que otros en Tango. Sobresalen las canciones más dramáticas e íntimas como Tiempo, Juana Mayo, Pedro Navaja, Paula C, Sebastián y Parao. Y tiene lógica, si el tango maneja una alegría triste y una nostalgia agridulce y estos temas son eso y mucho más.
Mención especial merece Pablo Pueblo, el punto más alto de todo el disco. Uno queda con el alma rota al escuchar cómo el tango nos acerca aún más a la tragedia de un hombre que se rompe el lomo trabajando y su destino es tan lamentable como las penas que lleva a cuestas.
>>> Pasar de la salsa y buscar otros horizontes
El constante explorar sonidos ajenos a lo afrocubano ha conducido a Rubén Blades a grabar discos alternativos como Tangos.
Ahora ha tomado otra clase de decisiones.
El cantautor nacional confirmó, a través de su página web rubenblades.com, que a partir de diciembre de 2016 no va a realizar más conciertos en los que ofrezca temas de salsa como parte de su repertorio.
Esta regla tendrá su correspondiente excepción, pues resalta que “después de diciembre de 2016 planeo hacer temporadas anuales en Panamá, quizás por un mes, máximo dos, específicamente para los turistas que nos visiten y deseen vernos otra vez en ese género”.
En su espacio oficial en la internet señaló que luego de diciembre de 2016, “planeo armar un grupo pequeño que se dedicará a explorar las posibilidades de una fusión musical que mi esposa Luba (Mason) y yo hemos denominado Mixtura. Ese es un proyecto en ciernes”.
Rubén Blades agrega que tiene planeado llevar a cabo una gira de mayo de 2015 a diciembre de 2016 con la orquesta del cantante y compositor istmeño Roberto Delgado, y que “ninguna otra está autorizada para utilizar mi música, sea en ´tributos´, o a utilizar mi nombre o foto en sus presentaciones públicas”.
DANIEL DOMÍNGUEZ Z.
