La inteligencia artificial en todas partes, la Internet de las Cosas (Iot), los carros autónomos, la realidad virtual (RV) y la realidad aumentada (RA) son algunas de las 10 principales tendencias tecnológicas que son impulsadas por las demandas de los consumidores, de acuerdo con la sexta versión del informe anual de Ericsson ConsumerLab, 10 últimas tendencias de consumo para 2017.
El informe se basa en la información aportada en octubre de 2016 por 7 mil 138 usuarios avanzados de internet, de 15 a 69 años, en 14 ciudades del mundo, incluyendo ciudad de México, São Paulo, Nueva York, Moscú y Tokio, entre otras.
La muestra, según Ericsson, representa solo 27 millones de ciudadanos de los más de 200 millones que viven en las zonas metropolitanas encuestadas, sin embargo, para los investigadores, las consideraciones de estos early adopters urbanos con un alto nivel de uso de nuevas tecnologías, como monitores de fitness, relojes inteligentes y gafas o cascos de RV, ayudan a entender mejor las nuevas tendencias.
Plantea el informe que la internet ha pasado de ser una fuente de información predominantemente textual, a una que es 70% basada en tráfico de video, y que el consumo online de video sigue en aumento cada año, cada vez más en móviles y en tiempo real, a través de video llamadas, juegos y transmisiones en directo, como Facebook Live.
Varias tendencias para 2017 apuntan hacia imágenes en movimiento, y en vez de seguir hablando de “tiempo real” (en el momento) deberíamos comenzar a hablar sobre “tiempo de realidad”, haciendo alusión a la importancia de las redes 5G para una sociedad que clama por la RV, RA e IoT. “Nuestra investigación indica que estas tecnologías deben ser verdaderamente móviles para que sean populares”. Además, indica el informe, la demanda por baterías amigables y la conectividad de alta velocidad con casi cero latencia crecerá rápidamente.
ALGUNAS DEMANDAS
Casi tres de cuatro usuarios encuestados cree que el uso de múltiples accesorios wearables y sensores les ayudarán a interactuar con otros dispositivos y objetos físicos a su alrededor. Además, casi la mitad de los usuarios de smartphones reconocen que pasan mucho tiempo frente a una computadora o teléfono, y dicen que la IoT les ayudaría a tener más tiempo libre.
Más personas (35%) quieren tener inteligencia artificial en el trabajo, no obstante, a los consumidores les preocupa que los robots reemplacen a los trabajadores.
Por otro lado, uno de cada cuatro peatones en el mundo se sentiría más seguro al cruzar una calle si todos los carros fueran autónomos, y el 65% de ellos preferiría tener un vehículo de este tipo.
Pese a que la RV y la RA se enfocan más en los videojuegos, según Ericsson, la gente quiere usar esas tecnologías para sus actividades diarias. Para ello, necesitan una experiencia más “coherente” en la cual el mundo real se fusione con la RV.
En la ciudad de México, casi el 60% de los encuestados están interesados en guantes o zapatos que les permitan interactuar con objetos virtuales; y más del 70% de los usuarios de RV cree que esta será indistinguible de la realidad en solo tres años.
Dos de cada cinco encuestados quisieran usar la RA para cambiar lo que ven a su alrededor. Un tercio quisiera “editar” aquellos elementos que le desagradan, como la contaminación visual por graffiti, basura o personas mal vestidas, pero también letreros en las calles, vitrinas de tiendas que no son interesantes y vallas publicitarias, lo cual parece dibujar un escenario de retos a los anunciantes y marcas.
CUERPOS NO SINCRONIZADOS
Un aspecto interesante es que 3 de cada 10 usuarios prevén que se usarán más las píldoras contra el mareo al viajar en un vehículo, en la medida que más personas pasen de ser conductores a pasajeros en los carros autónomos. Uno de cada tres encuestados mencionó que desean tener pastillas para el mareo al usar RV y RA.
Además, mientras los seres humanos deseen hacer nuevas cosas, se requerirán remedios tecnológicos para ajustar los cuerpos a esas actividades. Por ejemplo, dos de cada cinco personas desean tener implantes que ajusten los valores en sangre, el nivel de oxígeno, enzimas y hormonas, para poder adaptarse a los deportes, trabajo y otras actividades.
